Aprendizaje

Aprendizaje, Coaching, Creatividad

La resiliencia de ser dinámicos y creativos


No hay comentarios

Avanzar, insistir, perseverar, superar obstáculos manteniendo foco, impulsando, usando los recursos personales para ir más allá de las dificultades que puedan presentarse. Podríamos pensar en estos atributos como los esenciales para que el ser humano logre sus objetivos y se realice, alcance sus metas y experimente la felicidad. Esta perspectiva es visualizar los procesos como una línea recta de causa y efecto, una aproximación constante a nuestro propósito.

Sin embargo, como sabemos, la vida es más un garabato. La línea de los acontecimientos se vuelve curva, se quiebra, cambia de dirección y realiza giros inesperados, lo que nos obliga a estar atentos y adaptarnos continuamente a circunstancias cambiantes. ¿Qué nos hace entonces persistir para realizar nuestros proyectos? ¿De qué manera nos hacemos más fuertes frente a los retos que se nos presentan?

Una vía relevante es la flexibilidad, lo cual se convierte en fortaleza en la medida que podemos adaptarnos a una realidad sumamente dinámica, cuyos cambios se producen de manera cada vez más acelerada. Ser resiliente es tener la capacidad de mantenernos en procesos de transformación constante, en relación con los demás y los ecosistemas de los que somos parte.

Fortalecer nuestra resiliencia requiere ser más creativos y aceptar que no podemos generar una estabilidad que sea sinónimo de inamovilidad o estancamiento de ciertas variables. Todo seguirá evolucionando continuamente y por ello necesitamos de pensamiento y prácticas innovadoras, para seguir conduciendo nuestras propias vidas con entusiasmo y claridad, siendo los generadores de los resultados que esperamos.

¿Cómo desarrollamos o fortalecemos este tipo de resiliencia? ¿Cómo nos hacemos más dinámicos y creativos? Aquí les comparto algunas respuestas a estas preguntas:

  • Lo primero es reconocer que nuestra naturaleza es ser dinámicos y creativos, que tenemos todo lo necesario para ser flexibles y adaptarnos a los cambios, o incluso para generarlos a través de nuestras decisiones o movimientos.
  • Entender que la creatividad es la generación de nuevas respuestas a circunstancias dadas, siempre generando las acciones desde adentro. Esto quiere decir que el ser genuino es una base esencial de la creatividad.
  • El movimiento es el centro de la vida. Todo lo que vive respira y evoluciona, de modo que constantemente estamos en vibración, circulación, oscilación. Una forma de conectarnos con ello es respirar de manera consciente y observar lo que nos rodea.
  • Hay muchos tipos de creatividad, de modo que una idea novedosa puede venir del pensamiento, de la intuición o incluso de una manifestación emocional. La inspiración se puede conceder también como experiencia espiritual. Todas estas formas creativas están en nosotros, siempre disponibles.
  • Por lo anterior, hay formas de activar nuestra creatividad: el pensamiento creativo producto del análisis y la revisión de experiencias del pasado; la inteligencia emocional que nos permite crear en relación con otros; el impulso de la intuición que proviene del silencio y la contemplación; la inspiración que puede aparecer en un momento de elevación personal durante la meditación o la oración.
  • La acción específica es un paso indispensable para traer la idea, intuición, emoción o inspiración creativa a la realidad. Desde escribir un poema, crear una canción, resolver un problema social, reparar una máquina o inventar un código de programación, todas son acciones con distintos niveles y formas de creatividad.
  • En nuestra vida cotidiana, somos creativos constantemente, lo cual es importante reconocer: imaginar una nueva ruta para movernos por la ciudad y evitar el tráfico, encontrar mejores precios para nuestros insumos, solventar desafíos en el trabajo, mantener la comunicación con nuestra familia, crear nuevas relaciones, organizar el día de productividad, encontrar la película que queremos ver, todos son pequeños actos de innovación personal, que van fortaleciendo nuestras capacidades si lo hacemos intencionalmente.

Finalmente, me gustaría compartir esta idea: como somos seres integrales y todos los niveles de nuestra existencia están conectados, un movimiento en un área genera avances en todas. Esto implica que sólo el pensar en la resiliencia como ser dinámicos y creativos ya produce un nivel de transformación en nosotros, que implica no solamente al pensamiento sino también a los otros ámbitos de nuestra existencia.

Si quieres explorar tu capacidad creativa y para la innovación, si quieres fortalecer tu resiliencia, puedes contactarme.

Aprendizaje, Coaching, Comunicación, Creatividad

Comunicaciones de ALTO IMPACTO


No hay comentarios

¿Qué significa lograr un alto nivel de impacto en nuestras comunicaciones? ¿Cómo podemos lograr los resultados que esperamos de nuestras interacciones?

Muchos de nosotros visualizamos y deseamos esa posibilidad, la de realizar presentaciones y desarrollar procesos de comunicación en los cuales generemos un alto impacto en los demás, logrando que se sumen a nuestros proyectos, nos den su apoyo o sencillamente compren nuestros servicios o productos. Por supuesto, existe una amplia gama de técnicas, podríamos decir infinita información disponible por fuentes diversas sobre cómo llevar una negociación exitosa, cómo persuadir, de qué manera vender con mayor eficacia, incluso a propósito de ser más influyentes y ganar amigos en nuestro quehacer diario.

Todo ese material es sumamente valioso y hace énfasis en metodologías bien organizadas, que han demostrado buenos resultados en su implementación. Desde mi punto de vista, el siguiente paso es también de gran importancia: es indispensable integrar todas esas técnicas con nuestros modos naturales de expresión, conectarlos profundamente con nuestra identidad de modo que lo más espontáneo y seguro para nosotros sea aquella forma de comunicación que más alto impacto genera.

Es allí donde considero que está el desafío mayor: en el desarrollo de la creatividad como vía para una expresión más genuina, la integración de nuestro ser para una comunicación coherente en lo roles que ejercemos en los ámbitos personal y profesional, en la fluidez y seguridad personal que se produce cuando logramos interacciones con base en nuestros valores.

La forma en que visualizo este proceso tiene como punto de partida el reconocimiento de mi propósito personal, lo que me servirá de guía para identificar los roles que juego en mi vida, como personajes en una trama que va desarrollando una narrativa íntima que nos puede llevar a la realización. A partir de allí, todos los elementos están dados para el entrenamiento expresivo sobre la base de las técnicas escénicas, aquellas que utilizan actores y actrices en el escenario, su puesta en juego nos permitirá realmente integrar todos los elementos técnicos de forma dinámica y completa, teniendo como resultado el aprendizaje de formas de comunicación para lograr mayor impacto e influencia.

Esto no es una fórmula mágica, tampoco una seria de trucos para comunicarnos mejor, se trata de un proceso sólido y profundo, basado en el aprendizaje significativo y vivencial, que constituirá un punto de referencia para continuar desarrollando las habilidades personales de expresión año tras año.

Comparto algunas recomendaciones para este recorrido:

  • Define tu propósito personal, en función del servicio que quieres brindar a los demás o el impacto que deseas causar en el mundo. Puedes crearlo en la forma de una frase concreta, descubrirlo como algo que ya estás manifestando en tus interacciones personales y profesionales, o incluso identificarlo como un impulso emocional o una certeza intuitiva. El modo en que el propósito se manifiesta depende de tus características personales y la forma en que procesas información.
  • Identifica los roles que juegas en tu vida, para darte cuenta que cada uno te exige formas distintas de expresión y habilidades de comunicación muy particulares. Seas padre/madre, gerente, director/directora, hijo/hija, profesor/profesora, facilitador/facilitadora, médico, en cada uno de esos roles hay exigencias que tú te impones o que provienen de las expectativas sociales generadas en torno a esos papeles. Al verlos con mayor claridad podrás afinar los aspectos base de su funcionamiento y ver qué partes de tu ser se conectan de forma más natural con cada uno de ellos. Hacer esta distinción es sumamente liberador.
  • Descubre tu narrativa personal, que es un contenido que no siempre hacemos consciente y nos guía de forma automática en una dirección que no siempre es la deseada. Tomar el control de nuestras comunicaciones interpersonales requiere comprender cuál es la historia que vamos desarrollando, al hacerlo consciente nos ponemos en posición de realizar cambios en ella y guiar nuestra narrativa hacia el lugar que queremos, lo cual fortalece todas nuestras interacciones y relaciones.
  • Practica nuevas formas de expresión y comunicación, de modo que amplíes tu rango expresivo y flexibilices la forma en que asumes tus interacciones con otros, para obtener los mejores resultados y sentirte a gusto con el proceso. Aquí es donde empiezas a fortalecer tu creatividad y espontaneidad -entendida como la respuesta genuina, que se da desde adentro, lo cual el otro percibe como una forma de comunicación poderosa-.

Si quieres saber más sobre esta metodología de trabajo o entrenarte para lograr una comunicación de ALTO IMPACTO puedes comunicarte conmigo o registrarte en este programa individual en el cual pondremos las técnicas del trabajo del intérprete escénico al servicio de tu expresión.

Aprendizaje, Comunicación, Espiritualidad

De la duda al amor


No hay comentarios

¿Por qué percibo y manifiesto duda?

Por los cambios constantes que experimento en mi vida, porque comprendo que mi percepción de la realidad es relativa a mi sistema de creencias, porque cualquier opinión puede ser tan válida como la mía.

El hallazgo es relevante y común a todos los seres humanos: no hay certezas en este nivel, lo que hay es un juego subjetivo de interacciones que van delineando eso que llamamos realidad. Pocas cosas están bajo nuestro control, sobre todo si pensamos en los elementos externos: las personas, las circunstancias, los hechos.

Lo que ocurre se escapa de nuestras manos, no responde a nuestros deseos necesariamente (si lo hace, es generalmente una coincidencia), es un imposible predecir los acontecimientos. No quiero decir que no tengamos influencia sobre lo que ocurre en nuestras vidas, sólo afirmo que no es una influencia absoluta, entre otras cosas porque tenemos solamente una visión parcial (subjetiva) sobre las cosas.

Entonces, la duda me caracteriza cuando pongo mi energía afuera. Cuando intento calcular el próximo paso, comprender cabalmente la forma en que alguien más está actuando o comunicándose, predecir el devenir de una serie de acciones que generalmente terminan sorprendiéndome. Si mi foco está allá afuera, la duda me asalta y sólo puedo tener la certeza de que la seguridad es una ilusión. Desde esa experiencia, no puedo estar seguro de nada.

Mi vivencia de los años recientes me confirma esta afirmación: todo lo que daba por sentado, mis relaciones y espacios habituales, se ha transformado profundamente y nunca volverá a ser lo que fue. Además, he tenido la oportunidad de conocer diversas culturas y experiencias vitales, incluso de personas refugiadas que han dejado todo atrás para resguardar sus vidas y reconstruir su existencia en territorios desconocidos. Ello me ha llevado a comprender que no hay seguridad, que las certezas son pasajeras y que todo cambia constantemente.

¿Dónde está la respuesta a esta duda? ¿Existe algún ámbito de seguridad?

Hoy mi propuesta es que miremos dentro de nosotros. Solamente en el ámbito interior existe un espacio donde la duda se disuelve y aparece alguna certeza. Ella no es del pensamiento, aunque la mente se alinea cuando logramos esta conexión; tampoco es del ámbito emocional, aunque ellas fluyen con ligereza cuando entregamos la pretensión de control; se trata de la experiencia del amor.

Cuando conecto con el amor por mi esposa, mis hijos, mi madre. Cuando me entrego a la experiencia del amor por la vida y la comunicación con otros. Cuando reconozco que este proyecto llamado realidad me sobrepasa y que desde el lugar que ocupo sólo puedo brindar servicio y ofrecer mis dones a los demás. En este momento la duda desaparece, los pensamientos cobran claridad y todos mis recursos se concentran en una intención clara, relativa al ser y plena en acción.

Hoy esta es mi respuesta: el amor.

Aprendizaje, Coaching, Comunicación, Creatividad, Escena, Psicodrama

Hace surgir posibilidades


No hay comentarios
Una Maestría de la International Association of Coaching (IAC) que mueve a la expansión en el ejercicio del Coaching

La definición de esta maestría es “crear un ambiente que permita que surjan ideas, opciones y oportunidades”. Podemos interpretarla entonces como una invitación a la expansión, a ver más allá de lo que creíamos inicialmente eran las posibilidades disponibles.

Se trata entonces de facilitar, en todo lo que nos sea posible desde el rol de Coach, las condiciones para la expresión comprometida del cliente y la exploración de rutas de acción factibles, creativas y atrevidas. Estamos aquí tentando a lo nuevo, a conductas no habituales.

Por eso el elemento principal de esta maestría es, justamente, la creatividad. Desde la mirada del psicodrama y los planteamientos de su creador, Jacobo Levi Moreno, esto está estrechamente relacionado con la espontaneidad; con la capacidad del cliente para ser espontáneo, lugar desde el cual crear aquellas nuevas posibilidades.

¿Qué entendemos como espontaneidad desde esta mirada? Se trata de la habilidad de una persona a actuar desde su conexión interna con la circunstancia externa, dicho de otro modo, la respuesta más adecuada en función de las condiciones o circunstancias dadas, considerando los deseos, emociones y pensamientos de quien acciona.

Esta interpretación de la espontaneidad nos lleva a imaginar una suerte de equilibrio entre el fuero interior y la circunstancia exterior, como dos mundos profundamente imbricados sobre los cuáles hay que dar una mirada consciente. De la comprensión y claridad sobre la situación, surgirá entonces la acción más espontánea, integrando también la dimensión emocional, como ya hemos dicho.

De los actos de espontaneidad, incluyendo al lenguaje, se construye la creatividad y por lo tanto la capacidad de expansión. Se posibilita entonces el traspaso de barreras, la ampliación de lo que conocemos como zona de confort para llegar a la zona de aprendizaje e incluso hasta la zona mágica, donde la transformación personal se produce.

Pero ¿cómo llegamos, en la sesión de coaching, a generar las condiciones para que del cliente emerjan ideas, opciones y oportunidades? ¿De qué forma se facilita la ampliación o multiplicación de posibilidades de acción? ¿Cómo apoyar la expansión de la conciencia del cliente y el traspaso de barreras?

En primer lugar, hay que decir que se trata de un proceso y a la vez del resultado de una dinámica que se desarrolla a lo largo de la sesión o sesiones. Lograr esta apertura tiene su base en la confianza y para ello tanto el entorno, como la apertura manifiesta en el coach, son fundamentales.

En segundo término, como Coach, es importante considerar diversos escenarios y multiplicar la mirada sobre las situaciones expresadas y no expresadas. Más allá de lo ya dicho existen posibilidades no manifestadas, a las cuáles se puede ingresar si se mantiene la confianza en ello.

Con esto queremos apuntar a la libertad que debe generar todo Coach en su cliente, para que este desarrolle su capacidad de mirar, identificar o incluso generar alternativas de acción frente a una situación concreta. Desde este espacio de libertad, se puede invitar y provocar, se puede impulsar la exploración.

En tercer y último lugar, quisiéramos mencionar la solidaridad implícita en la relación del Coach con su Cliente: un vínculo que les permite caminar juntos hacia lo desconocido.

Algunas técnicas desde la mirada psicodramática

Quisiéramos aportar algunas técnicas psicodramáticas[i] que pueden inspirar formas de promover la creatividad necesaria para “hacer surgir posibilidades”. Se comparten a modo de referencias, pero no se sugiere su aplicación directa sin un entrenamiento previo extenso, para el conocimiento profundo de las mismas.

  1. La creación de escenas. Se trata de abordar la situación propuesta por el cliente a partir de las escenas vinculadas a la misma, encontrando la narrativa presente y los personajes involucrados. De este modo se pueden identificar y explorar opciones como escenas temidas, escena deseadas, escenas imposibles, entre otras.
  2. El reverso de roles. El juego de roles permite que el cliente tome el lugar de personas o elementos relacionados con el quiebre que viene trabajando, para explorar la situación desde otras perspectivas. Este ejercicio es sumamente clarificador y abre un sinnúmero de posibilidades, al permitir al cliente clarificar la visión que otras miradas tienen sobre una misma situación. De este modo se desbloquea la creatividad.
  3. Soliloquio. Se pide al cliente que exprese libremente cualquier idea que pase por su mente, incluyendo la verbalización de sensaciones y emociones presentes. De alguna forma la invitación es a decir lo que no se dice, expresar aquello que se esconde o se reprime. El soliloquio no va dirigido a otra persona, es la manifestación libre de la voz interior o del pensamiento.
  4. El Aparte. Hacer un “aparte” puede ser similar al soliloquio. Es cuando le pedimos al cliente por un momento que salga de la situación y se permite expresar el pensamiento paralelo presente o las emociones en movimiento frente a lo que se está abordando.
  5. Entrevista en rol. Con esta técnica podemos explorar lo que el cliente cree que otra persona piensa sobre una situación concreta. Para ello, asume el rol del otro (su jefe, su esposa, un amigo, o incluso un objeto, una emoción, personificándola) y desde allí responde a las preguntas que propone el Coach.

Como puede verse, todas estas técnicas multiplican las posibilidades e impulsan a la creatividad del cliente, facilitando el camino hacia más allá de la zona de comodidad. Por supuesto el éxito en su abordaje o aplicación dependerá de la confianza que sienta el cliente para expresarse con libertad, así como la seguridad que perciba de su propia capacidad para encontrar alternativas de acción novedosas, que trasciendan sus respuestas habituales.

“Hacer surgir posibilidades” es la maestría que aborda una de las razones y principales compromisos éticos de la disciplina del coaching, porque afirma que en la relación e interacción entre cliente y coach se puede trascender lo conocido y explorar más allá de lo imaginable.

————————————————————–

[i] El Psicodrama es una técnica psicoterapéutica y educativa, creada por el Dr. Jacobo Levi Moreno, que consiste en que las personas representan escenas en grupo, para abordar situaciones de conflicto interno o externo, con el propósito de tomar conciencia de los elementos involucrados, así como identificar y practicar formas de abordarlos y superarlos.

Aprendizaje, Creatividad, Espiritualidad, Propósito

UN VIAJE CREATIVO PARA UNA VIDA MEJOR


No hay comentarios

La creatividad es un elemento fundamental para salir de las crisis, superar las diferencias, los conflictos y traspasar limitaciones hacia el desarrollo humano. Es la capacidad creadora y creativa, la potencia de superarse a sí mismo, el elemento más distintivo del ser humano.

Como seres humanos, estamos siempre en movimiento subjetivo, en un proceso constante de creación de sentido, de interpretación de la vida y sus fenómenos. Se trata de un intercambio simbólico sostenido que nos permite relacionarnos unos con otros y, en cierto modo, comprender el mundo en el que vivimos. Es en esta dinámica en la cual generamos ese constructo tan especial y provocador, que nos impulsa diariamente: la felicidad.

La felicidad es el bien mayor, la finalidad última de la existencia humana, que se traduce en múltiples imágenes y diversidad de conceptos: la realización personal, el aprendizaje, el crecimiento, la comunión, el encuentro, el desarrollo, el equilibrio, la paz personal; todas estas son manifestaciones del mismo ideal, una muestra del imaginario que nos motiva en nuestro diario devenir y que se encuentra tanto asociado a la noción de la felicidad, como a las posibilidades creativas de cada uno.

La noción de la felicidad produce en cada persona un conjunto de imágenes, cargadas emocionalmente, a las cuales nos sentimos llamados o atraídos. Representamos de distinto modo nuestras aspiraciones, que van transformándose a lo largo de la vida. Con el propósito de mantener esta conexión viva, de adaptar nuestro imaginario a los cambios que se producen con el pasar del tiempo, con el objetivo de lograr avanzar hacia aquello que nos planteamos como meta, utilizamos toda nuestra capacidad creativa, la cual tiene como base la espontaneidad.

Me gusta pensar en la espontaneidad tal y como la define Jacob Levi Moreno, creador del Psicodrama: la capacidad de dar una respuesta genuina, desde adentro, en coherencia con las circunstancias dadas. Entender que el ser espontáneo es ser congruentes con nosotros mismos, considerando además la percepción que tenemos del entorno, nos hace comprender el verdadero alcance del actuar con honestidad y real conexión con eso que somos.

El espacio creativo puede entenderse, entonces, como un lugar en el cual confluyen fuerzas que pueden entrar en tensión, lo que nos da energía para la acción. Vale decir que no siempre los impulsos e imágenes internas se armonizan con las proyecciones que hacemos hacia afuera, hacia los otros y el entorno; por otro lado, las circunstancias de vida, las expectativas y conductas que los otros tienen con nosotros constituyen fuerzas en continuo cambio que pueden impulsar u obstaculizar nuestra dinámica.

En el ámbito más íntimo, entendemos que ser espontáneo requiere valentía y consciencia, en una palabra: conexión. En un ámbito más amplio, requiere fuerza interior, de carácter y temple, para manifestar alternativas de acción frente a situaciones cambiantes y en contraste con el imaginario que llevamos dentro de nosotros.

El proceso creativo, la acción creadora, es un atrevimiento, porque transforma la realidad y de ese modo nos transforma también a nosotros. Pero este atrevimiento es indispensable para generar una vida mejor, para alcanzar mayor satisfacción, para aportar a los otros y al entorno.

Frente a los crecientes desafíos sociales es cada vez más necesaria la creatividad, se hace indispensable que los seres humanos escapemos al quehacer rutinario y encontremos nuevas formas de estar, de hacer y de relacionarnos.

Propongo 5 pasos para activar el quehacer creativo:

1. Percibe tu mundo interior y acepta (abraza) la tensión creativa que hay allí.
• Evita quejarte de los obstáculos y dificultades, también evita menospreciar tu malestar frente a situaciones presentes. Valora ese movimiento interno como una posibilidad creativa y acepta que existe una tensión.

2. Reconoce la divergencia entre unívoco y equívoco, permítete el error, para acercarte a lo diverso y múltiple.
• Esta es una de las tensiones más profundas y más abarcadoras que vivimos: queremos tener siempre claridad, definir nuestro camino, saber dónde estamos y hacia dónde vamos; desde otra perspectiva, esto implica que tememos equivocarnos, por lo cual aniquilamos nuestra espontaneidad y minimizamos nuestra creatividad.

3. Identifica o crea un propósito. Depende de tus creencias, estará aguardando dentro de ti para que lo identifiques, o tendrás que generarlo a partir de tus reflexiones.
• Al inicio esto puede ser una sensación, quizás una imagen que posteriormente traducirás (o no) en una palabra o una frase. Este propósito será un elemento que enlaza y canaliza tu energía. De este modo, tu fuerza creativa empezará a tener un efecto concreto.

4. Reconoce, practica y expande tus roles. Estos tienen una carga emocional y están asociados a personas y circunstancias.
• La teoría psicodramática habla de los roles que tenemos en la vida, en función de diversos contextos y personas (en la familia, en el trabajo, en la universidad, con grupos de amigos, etc.). Al tener el propósito como punto de anclaje, podrás ser más flexible con los roles que juegas en tu vida y, al identificarlos, te podrás hacer más flexible en su interpretación, dejando espacio para lo que consideres sea tu ser verdadero. Este ejercicio ofrece amplitud de visión y de acción.

5. Cuenta tu historia y trasciende. Todos nuestros contactos y experiencias forman parte de la historia que nos contamos y la que compartimos con los demás. Aduéñate más de ese relato y permite que se fortalezca y se transforme.
• La trascendencia está, desde mi punto de vista, en lo que puedas lograr poniéndote al servicio de los demás. Que tu relato y tu saber sea compartido, que te abras a ofrecer y dar, permite que trasciendas en tu experiencia cotidiana y que otros crezcan o se eleven contigo. La trascendencia también está en las posibilidades transformadoras que se presentan en todo acto de comunicación.

Este es, para mí, el viaje creativo hacia una vida mejor. Este recorrido se hace individual y colectivamente, enlazando mi vivencia íntima con la relación con los demás y el entorno. Es en el intercambio el espacio donde se define la posibilidad de ser y renacer en cada acto, cuando es espontáneo y abre posibilidades creativas.

El mundo es una recreación de nuestras inquietudes e intereses, todo lo que visualizamos y expresamos genera un efecto allá fuera. Seamos responsables de nuestras creaciones y aceptemos el potencial que tenemos de generar una vida buena para nosotros y para otros, en un movimiento compartido hacia la trascendencia.

Aprendizaje, Expresión Oral

En lo expresivo, abraza tus limitaciones


No hay comentarios

Generalmente intentamos escapar de los límites, romper cualquier elemento que consideremos una barrera, superar o eliminar todo aquello que nos aleja de realizarnos en nuestro máximo potencial. Sin embargo, en lo que se refiere a la expresión y a las habilidades de comunicación, existe otra perspectiva que nos ofrece una amplia riqueza de posibilidades y nos reconcilia con nuestra condición.

¿Qué pasaría si en vez de enfrentar aquello que consideramos nos limita, lo aceptáramos y abrazáramos plenamente? ¿Qué ocurriría si lo convertimos en un escalón para avanzar, incluso sabiendo que esa limitación va a seguir con nosotros?

En mi proceso de aprendizaje en el mundo de la actuación teatral, iniciado en el año 1991 y que nunca termina (es apasionante este camino de crecimiento), esta lección surgió con mucha claridad, gracias a la guía de maestros muy especiales: integra tu limitación, entiéndela como una parte de ti y utilízala para avanzar.

Esto me pareció sumamente interesante e iluminador, sobre todo porque el primer paso requiere mucha conciencia, pues hay que identificar aquello que nos está deteniendo en nuestro avance, eso que sentimos coarta una posibilidad mayor o mejor.

El cambio de perspectiva que se produce es total, con efectos tan sutiles como significativos. Intento describirlo a continuación:

  1. El primer elemento, como ya he mencionado, es el trabajo sobre la percepción. El desafío es percibirnos sin juicio, mirar sin ideas preconcebidas sobre cómo deberían ser las cosas dentro de nosotros o en nuestra expresión. De modo que si veo que tengo limitaciones en el uso de mi voz, que no matizo al hablar o que no logro una adecuada proyección, solamente debo identificarlo sin calificarlo de forma alguna. Lo mismo ocurre con limitaciones internas, como con el miedo escénico o la duda al desarrollar una conversación o interpretar un papel en escena (o jugar un rol en el ámbito laboral); puedo identificar y mirar esas emociones en movimiento, sin juzgarlas.
  2. El paso siguiente es aceptar esas características como una condición presente en mí, que puede cambiar o evolucionar, pero frente a lo cual no necesito luchar o hacer resistencia. La mayoría de las veces, pelear con ellas solamente las refuerza; mucho mejor es relajarse interna y externamente, para poder comenzar una exploración sobre las mismas. Este es el proceso de aceptación: si se trata de limitaciones con mi voz, puedo dedicarme a explorar los sonidos que produzco, a practicar con la respiración y distintas formas de hablar o cantar, de hacer fluir mi voz por el espacio; igualmente con las emociones que puedo sentir, como temor o dudas, en cuyo caso la exploración requiere de especial atención a cómo se presentan, qué sensaciones físicas las acompañan, cómo se mueven en diversas situaciones, entre muchos otros elementos que de seguro irán apareciendo.
  3. Surge entonces un nuevo conocimiento. La limitación no desaparece, no estoy trabajando para superarla, sino que estoy entrando en ella. Entonces descubro nuevas posibilidades con mi voz y encuentro maneras de colocar el cuerpo y la respiración que me ayudan a proyectar mejor, o integro ciertas formas de movimiento para mejorar la resonancia, o sencillamente empiezo a explorar comunicación con audiencias más pequeñas para descubrir un nuevo espacio de desarrollo de mi expresión; quizás comienzo a comprender cómo se manifiesta el miedo en mi interior y de qué manera me es útil, para estar más alerta o advertirme de riesgos que tal vez sea mejor no tomar en el momento presente. Todo esto lo logro aceptando e integrando eso que veía inicialmente como una limitación, que fue sencillamente una característica y que ahora se transforma en un bien, un elemento que juega a mi favor, un nuevo talento.
  4. La conciencia, la indagación, la práctica y el entrenamiento de estos elementos, me permitirá comprender mejor la dinámica de mi propia identidad, ganando en flexibilidad y en posibilidades, para una mejor comunicación y más libre expresión personal.

Este es el proceso que he vivido y en gran parte mi perspectiva de apoyo a otros, con el propósito final de lograr una expresión más genuina, honesta y armónica, lo que lleva a un impacto más profundo y duradero.

Finalmente, forzar la forma y luchar, lleva únicamente a mayor tensión y modos expresivos poco naturales. Esta perspectiva sobre el trabajo expresivo, parte de la necesidad de balance y fluidez, lo que además constituye la posibilidad de más entendimiento y mayor paz en el mundo actual (pero esto es ya material para otro texto).

Aprendizaje, Comunicación, Creatividad

Liberar la expresión: cuatro claves


No hay comentarios

Es cierto, queridos amigos, he pasado por un tiempo de silencio. Reza un dicho popular “en casa de herrero, cuchillo de palo”, palabras que expresan de una manera sencilla lo que he experimentado durante la segunda mitad del 2017: tanto trabajar en comunicación ha hecho que deje de lado una parte de mi expresión personal, que la producción de textos en torno a las ideas y el desarrollo de reflexiones sobre los procesos de interacción humana cesara momentáneamente.

Ha sido un silencio interesante y necesario, impuesto en parte por las circunstancias. No crean que es algo que ha pasado solamente en los 6 meses recientes, en realidad es algo que viene moviéndose desde hace más de 3 años, cuando me convertí en un migrante e inicié una nueva etapa profesional. La vida ha dado para mi un vuelco inmenso desde ese instante que ahora se ha convertido para mi en un hito, un punto de quiebre con todo lo anterior y en muchos niveles, aunque por supuesto no en lo esencial.

Las vivencias van sumándose en mi interior, ofreciéndome una perspectiva más amplia de la vida y de lo que implica la comunicación humana, con el aspecto cultural en el centro. La diversidad que me ha sido dada en conocer, así como las múltiples oportunidades para desarrollar talleres y charlas a favor de la armonía y la paz, del entendimiento y la integración, han cobrado para mi un valor cada vez mayor.

Por esto hoy, en mi última publicación del año 2017, quiero compartir con ustedes algunas ideas que considero clave para el mejoramiento de nuestra capacidad de comunicación y entendimiento con otros, como un obsequio y una muestra de agradecimiento por lo aprendido en los meses recientes. Para mi esta es una base útil para la liberación de nuestra expresión:

  1. No todo depende de nuestra voluntad. Es evidente pero muchas veces pretendemos que estamos en total control de lo que hacemos y lo que nos sucede. La mayor parte del tiempo, esta ilusión de control, la idea de que como individuos decidimos nuestro destino y determinamos nuestra suerte, produce fuertes tensiones y malos entendidos con los otros, pues esperamos que ellos actúen de acuerdo a nuestro criterio, respondan de una manera determinada y sigan por el camino que en nuestra mente hemos creado para ellos; esta tensión nos limita y coarta nuestra libertad expresiva. En cierto sentido, negamos la realidad de que hay fuerzas en pugna en el marco de nuestra realidad, voluntades que se contraponen a la nuestra y que juntas producen un movimiento que no está completamente bajo nuestro dominio. En la medida en que aceptemos esto, nos haremos más tolerantes y comprensivos, primero con nosotros mismos y luego con los demás, lo que aumentará la eficacia de nuestras interacciones y, paradójicamente, hará que aumente nuestra influencia, pues sabremos reconocer con más sabiduría la tendencia que llevan los acontecimientos, así como las posibilidades de adaptarnos o responder a ello.
  2. Escuchar, escuchar, escuchar. Esta clave es constante en mi trabajo y en mis textos, en los procesos de comunicación humana el aspecto central no es el habla o la producción de contenido, sino la percepción o escucha. Saber recibir, esperar, procesar la información que percibo y luego producir algo nuevo con ello, es el ejercicio donde la comunicación cobra su ideal nivel de creatividad, de generación de algo de valor para mi y para otros. Porque todo acto de comunicación, que es cooperación, es en realidad una acción creativa que transforma las percepciones y por lo tanto la realidad.
  3. Somos responsables de lo que comunicamos y generamos. Que no todo dependa de nuestra voluntad, como expresé anteriormente, no significa que no tengamos nada que hacer y que debamos entregarnos de manera pasiva a los acontecimientos. En realidad, hay mucho que está en nuestras manos, porque somos seres creativos y creadores. Nuestra fluidez emocional, el respeto que mostramos por nosotros y los demás, el balance en nuestra expresión, la comprensión que podemos alcanzar, todos son elementos fundamentales y están en el campo de nuestras decisiones voluntarias.
  4. El desbalance es una constante. Porque buscamos equilibrio y armonía, el desbalance es inherente a la existencia humana. Cualquier expresión, movimiento de nuestro cuerpo o gestos para acompañar una idea, el sonido de nuestra voz o la articulación de las palabras, constituye un juego de pérdida de equilibrio para generar el movimiento que produce la expresión. Por ello es esencial la noción del desbalance, en la medida que buscamos volver a un punto en el cual todo vuelve a su centro para retornar al movimiento al segundo siguiente y así sucesivamente, en el marco de nuevos encuentros. Esto constituye la dinámica de la comunicación, que puede entenderse como un ciclo que evoluciona.

Todo lo que comparto hoy con ustedes ha surgido además de mis propias inquietudes por el tiempo de silencio en este espacio, por la confrontación que se produce en mi interior por el deseo de decir más, de compartir y aprender en este ejercicio, de seguir apostando por una comunicación para la paz y el encuentro humano, para la generación de armonía y entendimiento en el mundo.

Este año muchos me han inspirado, me han acompañado sin saberlo porque he sido espectador de sus logros, de sus aciertos, de su apertura, del surgimiento de su ser verdadero para compartir aquello que les apasiona y en lo que florecen con toda su luminosidad. Es a todos ellos, a todos ustedes, a quienes dedico este deseo de un feliz año lleno de afecto y esperanza y un 2018 de potencialidades y descubrimientos.

Gracias por estar, por comunicar, por compartir.